Lactancia materna para madres primerizas

La lactancia es un periodo en el que la madre con su bebé disfrutan al máximo de su complicidad, pero a veces debido a la inexperiencia de la ,adre primeriza o el ritmo de vida actual le pueden poder un freno a esta etapa.

Son muy pocas las mujeres que han dado de mamar sin experimentar ningún problema al menos en una ocasión, puesto que esto no tiene que resultarte difícil, tampoco te desesperes si al comienzo tu bebé se resiste.

Rosa Rozas, Profesora Titular de la Unidad Docente de Matronas de Cataluña de la Universidad de Barcelona, te brinda los siguientes consejos que seguro te ayudarán mucho.

Lactancia materna guía para madres primeriizas

Lactancia materna guía para madres primeriizas

1. La lactancia no se debe hacer esperar.

Es recomendable comenzar a amamantar al bebé lo antes posible después del parto, y sin fijar horarios de tomas. Debe mamar con frecuencia y “a demanda”, es decir, siempre que lo pida y durante el tiempo que él considere necesario. Así se evitan molestias en las mamas y se mantiene un correcto nivel de producción de leche, ya que cuanto más mame el bebé, más leche se producirá.

2. Sentada, acostada o recortada pero, sobre todo, a gusto.

Para dar de mamar al bebé puede usarse la postura que más cómoda te resulte. Lo adecuado es que el cuerpo de la madre y el bebé estén frente a frente. Suele ser más cómodo apoyar la espalda y los brazos en una almohada. Además de la posición, también se debe cuidar el ambiente. Es muy recomendable intentar elegir un lugar tranquilo, con luz suave, por ejemplo, para estar relajada y dedicar así el tiempo necesario al amamantamiento.

3. Enganche al pecho total, nunca parcial.

Cuando el bebé se agarra al pecho correctamente, la lactancia no es dolorosa y él ingiere suficiente leche. Por ello, su boca debe estar bien abierta para que pueda abarcar no sólo el pezón sino gran parte de la areola, ya que de otro modo podría lastimar el pezón.

4. Soltarse sin tirar.

El bebé lactante hace vacío en el pecho por lo que cuando haya terminado, puede que tengas que liberar el pezón de su agarre introduciendo tu dedo meñique por la comisura de su boca. Nunca tires del pezón, ya que podrías hacerte daño.

5. Apurar las tomas hasta el final.

Es importante que el bebé vacíe totalmente un pecho antes de ofrecerle el otro, puesto que la leche del final es más rica en grasa y tiene mayor aporte calórico, lo que le producirá mayor sensación de saciedad. Por ello el amamantamiento debe durar hasta que el bebé vacíe, al menos, un pecho; la siguiente toma siempre comenzará por la última mama que se le ofreció.

6. Sin molestias por congestión.

En los casos de madres que tienen más leche de la que los bebés piden, se recomienda utilizar un sacaleches para vaciar el pecho completamente. Si las mamas están congestionadas, un masaje en dirección al pezón ayuda a vaciarlas. También las almohadillas calmantes sobre la mama, calientes antes del amamantamiento y frías después de la toma, aliviarán las molestias de la congestión.

7. Higiene suave y frecuente.

Los pezones deben lavarse sólo con agua y dejarse secar al aire libre o al sol. Es mejor no usar jabones astringentes ni cremas protectoras si no son necesarios. Los discos absorbentes o protectores del pezón son un buen recurso para mantener aireados y sin humedad los pezones.

8. Mejor ropa interior apropiada.

Los sujetadores adecuados para la lactancia son muy fáciles de desabrochar, sujetan la mama sin comprimirla y están confeccionados con fibras naturales como el algodón.

9. Buena alimentación, también para la madre.

La alimentación de la madre lactante debe ser variada y rica en productos naturales. Además debe aumentarse la cantidad de líquidos ingeridos para una buena hidratación y producción láctea.

10. Chupetes y tetinas sí, pero sin prisas.

Cuando el bebé haya aprendido a mamar correctamente y se haya establecido bien la lactancia, no hay ningún problema en utilizar chupetes y tetinas si el bebé se siente a gusto con ellos.

Una mala postura

Es importante que estés cómoda antes de empezar a darle el pecho. Piensa que es probable que estés en la misma posición cierto tiempo. Evita la postura en que el bebé chupa sólo el pezón, mama con la boca poco abierta y su nariz no roza el pecho. Una postura y colocación del bebé incorrecta puede favorecer los problemas con la lactancia tales como pezones agrietados, producción insuficiente de leche o pechos duros y doloridos.

Algunas dudas…

¿Qué hago si son gemelos?

Como todos los bebés los gemelos se pueden beneficiar de la lactancia materna. Tus pechos son capaces de alimentar a dos bebés, simplemente tendrás que cogerle el truco y podrás incluso darles de mamar al mismo tiempo. En primer lugar, es esencial que pidas consejo a las matronas, ellas podrán asesorarte tras el parto. Una vez que te habitúes te será mucho más sencillo darles el pecho a los dos juntos.

Al principio conviene que se enganchen al pecho por separado. Te resultará más fácil y además te permitirá conocer a cada uno. Cuando tengas más maña, puedes amamantarlos al mismo tiempo. Para ello túmbales de lado, uno bajo cada brazo y con las cabezas hacia delante, apoyadas en almohadones.

¿Y habrá leche suficiente?

La lactancia es controlada por la demanda, por lo que producirás tanta leche como necesiten tus bebés. Si uno come más deprisa, ponle al pecho en último lugar, así estimulará la producción de leche.

¿Cuánto tiempo le doy?

El recién nacido tarda aproximadamente 5 minutos en extraer prácticamente toda la leche y otros 5 en succionar la cremosa leche del final de la toma. Por lo que estará alrededor de 10 minutos en cada pecho. En cualquier caso, depende de cada bebé y no estará mal nutrido si emplea menos tiempo. Por el contrario, déjale que se tome su tiempo si sigue mamando tranquilamente.

¿Y si estoy enferma?

Las enfermedades comunes, como un catarro, no deberían impedirte dar el pecho. Pero probablemente te sientas cansada o dolorida. Pide ayuda a tu pareja o un familiar para que te lleve al bebé a la cama o sácate la leche. En el caso de que necesites tomar medicación, asegúrate de que no están contraindicadas para madres que amamantan. Y no dejes de consultarle a tu médico.

Problemas frecuentes

Pezones doloridos

Esta es una de las razones por las que las mujeres dejan de dar el pecho. Pero hay formas de evitarlo. En la mayoría de los casos si notas molestias o grietas en los pezones es señal de que hay que mejorar la colocación del bebé al pecho. Además mantén secos los pezones para evitar las grietas, para ello utiliza gasas desechables y no apliques cremas que se tengan que retirar antes de dar el pecho al bebé. Lo recomendable es aplicar unas gotas de tu propia leche sobre el pezón y la areola después de las tomas y dejar que los pezones se sequen al aire. Al ducharte lava el pecho solo con agua, evita jabones, alcohol y otros productos que puedan resecar la piel. No es necesario lavar los pezones antes de las tomas.

Mastitis

Si aparece una mancha roja y sensible al tacto, puede ser síntoma de un conducto boqueado. Incluso podrás tener fiebre. En estos casos alimenta al bebé lo más a menudo posible o sácate la leche, si es necesario, del lado afectado. Masajea suavemente el bulto y si en 24 horas no mejora acude al médico.

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