Estimulación temprana desarrollo cerebral e inteligencia. Los estudios e investigaciones afirman que la evolución del cerebro en los primeros años de vida es sorprendente, y es el momento en el cual el aprendizaje se hace más eficaz, esto se debe a que el cerebro tiene mayor plasticidad, quiere decir que las neuronas establecen conexiones con una mayor facilidad y eficacia, este proceso se presenta hasta los 6 años aproximadamente, a partir de entonces, algunos circuitos neuronales se atrofian y otros se regeneran, por tanto, la estimulacion temprana tiene como objetivo conseguir el mayor número de conexiones neuronales haciendo que estos circuitos se regeneren y continúen funcionando. 

A través de sus sentidos, los bebés reciben toda la información del mundo que les rodea, esto sucede de día y de noche, si un niño recibe estimulación de manera oportuna podrá adquirir niveles cerebrales superiores, logrando un desarrollo intelectual óptimo.

Es por esto que es sumamente importante comprender el significado del aprendizaje durante los primeros años de vida ya que se busca satisfacer las necesidades de los niños y niñas. El enfoque de la educación hace énfasis en el crecimiento y desarrollo general del niño y en su individualidad. Debe darse por profesionales, en un lugar con un ambiente acogedor, agradable y seguro que ofrece una aventura para los niños y niñas a la hora de descubrir el mundo que los rodea.

Estimulación temprana desarrollo cerebral e inteligencia

Durante los primeros años de vida del niños, es de vital importancia comprender el significado de aprendizaje, ya que este busca satisfacer las necesidades de los niños y niñas.

El enfoque de la educación se enfatiza en el crecimiento y desarrollo general del niño y en su individualidad.

La educación debe brindarla los profesionales de la educación, en un ambiente acogedor, agradable y seguro, un lugar que ofrezca una aventura para los niños y niñas que comienzan a descubrir el mundo que los rodea.

Cuando el cerebro se desarrolla bajo condiciones óptimas, aumenta el potencial de aprendizaje y disminuyen las posibilidades de fracaso en la escuela. Por ello, los programas educativos que promueven la interacción con el medio físico, natural y socio-cultural pueden fomentar el desarrollo cerebral y las potencialidades de aprendizaje. Además, la mitad del desarrollo del intelecto se produce antes de los cuatro años de edad, debido a la relación existente entre la tasa de crecimiento del cerebro durante los primeros años y el efecto de la estimulación perceptual sobre la estructura y organización de las conexiones neuronales.

Estimulación temprana desarrollo cerebral e inteligencia

El periodo de mayor importancia en la vida de un niño es el periodo infantil, porque es vital para su desarrollo emocional, y además en la etapa de 0 a 6 años, es cuando el cerebro se está desarrollando. El cerebro humano es portador de inteligencia, y se encuentra en todas las zonas de la masa cerebral y utiliza en el momento necesario partes del cerebro para realizar sus funciones.

Por ello se plantea que la masa neuronal es el órgano de la inteligencia y responde a las necesidades del comportamiento intelectual (del pensamiento) del hombre, es decir, la inteligencia es el factor determinante del comportamiento intelectual y la materia neuronal es simplemente el soporte. El cerebro, por tanto, le es necesario a la inteligencia para que su acción sea una acción estrictamente humana (Terré, 2006).

Nuestro cerebro está constituido por neurona, una sola neurona, puede ser utilizada para múltiples funciones, e incluso componentes de un circuito pueden ser utilizados en distintos contextos para distintas funciones. Lo verdaderamente importante es que existan estos circuitos, que esas sinapsis, esas conexiones neuronales, se constituyan.

Podemos establecer conceptualmente que cuantas más conexiones neuronales haya, cuanta más sinapsis haya, más capacidades podrá deparar ese cerebro. El niño no es un hombre pequeño; es un ser en desarrollo y de todas sus estructuras orgánicas la más inmadura es su sistema nervioso. Terré (2006) nos dice que al nacer, el niño cuenta con gran cantidad de neuronas, pero éstas aún no han alcanzado su total desarrollo, aún están inmaduras, los hemisferios cerebrales aún no entran en funcionamiento, es aquí donde se hace importante mencionar que la cantidad y calidad de los estímulos van a permitir el desarrollo potencial del niño. La inteligencia es una cualidad esencial de la masa neuronal del cerebro y utiliza en cada momento partes de cerebro para la realización de sus funciones.

Los estudios revelan que el hemisferio derecho se relaciona con la expresión no verbal y el hemisferio izquierdo con la expresión verbal. Cuando el niño nace, o incluso in útero, es decir, en el momento en que el cerebro se empieza a formar, las posibilidades de conexión son prácticamente ilimitadas y a partir de ese momento las posibilidades de constituir nuevos circuitos van disminuyendo. Así, las posibilidades a los 0 años son ilimitadas, a partir de los 7 años son muy escasas, pero a los 3 son mucho mayores que a los 5, y a los 5 son mucho mayores que a los 7, y así sucesivamente.

De algún modo, pueden plantearse, que el adulto, ya no a los 7 sino a los 15, a los 20 años, aprende nuevas cosas, aprende nuevas habilidades, sin duda. Pero las aprende utilizando conexiones que ya tiene establecidas. Y esto es importante, porque aquello que no se haya constituido en los primeros años de vida ya no se va a constituir. Esto es duro, como mínimo, va a ser muchísimo más difícil, por no decir imposible, constituirlo. Por tanto, el objetivo es conseguir el desarrollo del mayor número posible de conexiones.

Desarrollar, mantener y usar. Cuando el niño nace e inclusive antes, empieza una carrera contra reloj, en la que cada día que no se utiliza se pierde para siempre. Con lo cual, si las posibilidades de desarrollo cerebral del niño se restringen no va a ser culpa del niño, sino va a ser responsabilidad del medio en el que se halla, de la familia y/o los educadores. La estimulación depende del proceso de maduración cerebral, éste será el que marque cuáles deben ser en cada momento los estímulos aportados por el medio. Los pediatras y los embriólogos conocen bien el calendario de desarrollo, y sobre ello elaboramos las estrategias o actividades de estimulación temprana.

Estimulación adecuada

¿En que momento se pueden empezar a aportar esos estímulos?

Conceptualmente, tan pronto como los órganos sensoriales aparezcan y sean accesibles. In útero, ya hay órganos sensoriales. La piel se forma alrededor de los 60 días, el vestíbulo alrededor de los 90 días de gestación, etc. El feto in útero, oye. Distintas experiencias han demostrado que el niño es capaz de reconocer música que oye durante el embarazo de la madre. A partir del momento en el que el niño nace, por una parte prosigue su desarrollo orgánico, es decir, el cerebro no ha terminado de crecer y de madurar en el momento del nacimiento, ni mucho menos, le quedan años de evolución.

De hecho, a partir del momento del nacimiento, la duplicidad del volumen y tamaño cerebral no se va a volver a dar en ningún momento de la fase de la vida de ese sujeto, con lo cual, los primeros meses, los primeros años y cuanto más cerca del principio estemos, más van a ser absolutamente vitales en todo el futuro del niño y del adulto que como consecuencia de él se forme. Además, a partir de ese momento, todos los órganos sensoriales son accesibles, por lo que podemos actuar sobre todos ellos, sin las limitaciones que conlleva como cuando el niño está in útero. Por tanto, conceptualmente, debemos rodear al niño a partir del momento del nacimiento, de aquellos estímulos que aporten mayor cantidad de energía y sean más vastos, más amplios de espectro.

Está comprobado que con la estimulación temprana ayudamos a potenciar la capacidad de aprender de los niños y a su vez ayudamos a desarrollar el potencial intelectual que el niño trae al nacer. El desarrollo del cerebro de un bebé aún no se ha completado al momento de nacer y todo lo que él vea, escuche, toque y sienta antes de los tres años será de suma importancia para determinar como crece y el tipo de conexiones que hará a nivel neurosensorial. A mayores conexiones neuronales más rico será el cerebro.

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