Elegir el calzado puede reducir problemas de los pies. Desde tiempos antiguos, el calzado ha sido diseñado para cubrir las necesidades reales o percibidas de nuestros pies, para darles protección, soporte, comodidad, resistencia y estilo.

Ellos soportan la presión de la vida diaria. En un día de caminata nuestros pies son sometidos a una fuerza equivalente a cientos de toneladas.

Son susceptibles a más daños que ninguna otra parte del cuerpo, subrayando la necesidad de protegerlos con calzado apropiado.

Los doctores en medicina podiátrica son profesionales del cuidado de la salud formados en el cuidado tanto paliativo como quirúrgico del pie y del tobillo. Además están perfectamente cualificados para recomendar los zapatos más adecuados y ptros aspectos de la salud de nuestros pies.

Elegir el calzado puede reducir problemas de los pies

Elegir el calzado puede reducir problemas de los pies

Zapatos de niño

Cuando un niño comienza a caminar, generalmente no son necesarios zapatos. Permitir al niño ir descalzo en la casa, o llevar sólo un par de zapatos, ayuda al pie a crecer normalmente y a desarrollar sus músculos y su fuerza, así como la habilidad de agarrar de los dedos.

Según se va haciendo más activo el niño, y se desarrollan sus pies, empieza a verse la necesidad de zapatos. Se hace necesario cambiar de número de zapato a una velocidad que frecuentemente sorprende e incluso desanima a los padres, para dejar espacio para el crecimiento del pie.

Cuando compre zapatos para niños, recuerde estos consejos:

Examine el zapato. Debe tener un contrafuerte (material rígido a los lados del talón) firme, acolchamiento adecuado de la suela, y tener puente (la forma del puente/arco del pie). Debe ser lo suficientemente flexible para doblarse donde se dobla el pie – en la parte anterior del pie, no en el centro del zapato.
El pie del niño debe medirse cuando está de pie con todo su peso sobre los pies.
Debe haber una media pulgada de espacio (el ancho de un pulgar) entre la punta de los dedos y el final del zapato. El niño debe poder mover los dedos cómodamente en el zapato.

Haga que el niño camine por la tienda más de un par de minutos llevando el zapato con un calcetín normal. Pregunte al niño si nota algún punto de presión en el zapato. Pase la mano por el interior del zapato por si hay grapas o irregularidades de la cola que pudieran causar irritaciones. Fíjese en dónde tocan el pie las costuras interiores. Busque señales de irritación en el pie después de llevar el zapato.
Los zapatos no deben quedar sueltos en el talón. Los niños con tendencia al esguince de tobillo tendrán menos problemas con zapatos de tobillo alto o botas.
Deben medirse los dos pies, y si el número es diferente, deben elegirse zapatos que queden mejor al pie más grande.

Zapatos de mujer

Las mujeres castigan sus pies más, en parte por llevar calzado inapropiado que puede acarrear innecesarios problemas en los pies. Algunos de esos problemas son resultado de los zapatos de tacón alto (zapatos de salón con más de dos pulgadas de tacón). Los doctores en medicina podiátrica creen que esos tacones son médicamente poco seguros, y atribuyen a su uso problemas de postura e incluso de seguridad.

Para aliviar los efectos abusivos de los tacones altos, las mujeres pueden limitar el tiempo que los llevan, alternándolos con zapatillas deportivas de buena calidad, o con zapatos planos, una parte del día.

También pueden cambiar la altura del tacón. Hay zapatos de tacón alto cómodos y atractivos para el trabajo y actividades sociales, que unen criterios de moda y comodidad, ofreciendo zapatos de tacón diseñados a partir de zapatillas deportivas, con tacones reforzados y más espacio para los dedos.

La actividad debe tener peso en la decisión; llevar el zapato apropiado para cada actividad particular es probablemente uno de los factores más importantes en la elección de zapatos.

Quizá el mejor zapato para la mujer es un zapato de caminar con cordones, suela de goma, y un tacón relativamente ancho con talón rígido y acolchado, de no más de tres cuartos de pulgada de alto.

Zapatos de hombre

Los mejores zapatos de hombre son los de estilo Oxford de buena calidad, generalmente asociados a diseños con decoración en la puntera. También son adecuados los zapatos sin cordones, mocasines y botas bajas.

Los hombres, como las mujeres, deben comprar zapatos para el trabajo, el tiempo libre y actividades especiales, cada zapato de acuerdo con la actividad.

Los (y las) oficinistas deben reservar entre tres y cinco pares de zapatos para las horas de trabajo—zapatos Oxford y mocasines los hombres, zapatos de tacón y Oxford las mujeres. Los zapatos de suela acolchada que dan buen soporte son esenciales para aquellos que pasan la mayor parte de la jornada laboral de pie.

No cabe duda de la necesidad de proteger los pies de aquellos que trabajan en la industria pesada. Los zapatos y botas de seguridad—impermeables o resistentes al agua, con punteras reforzadas de acero y suelas de material aislante—ayudan a prevenir heridas en los pies y a reducir la gravedad de las heridas que ocurren.

Zapatos de deporte

Las diferentes actividades deportivas exigen calzado específico para proteger los pies y los tobillos. El calzado específico para cada deporte es una inversión inteligente para el atleta serio, aunque quizá no sea tan crítica para el atleta ocasional o de fin de semana; sin embargo, es una buena idea utilizar el zapato apropiado para cada deporte. Probablemente la condición del zapato es un criterio más importante—no lleve calzado deportivo o de otro tipo más allá de la vida útil del zapato.

El calzado deportivo debe ajustarse para mantener el pie en la posición más natural en el movimiento realizado.

Por ejemplo, un zapato para correr se diseña para absorber impacto, mientras un zapato de tenis se hace para dar relativamente más apoyo y permitir paradas y giros repentinos. Los zapatos de entrenamiento mixto “cross trainers”son útiles como calzado deportivo general y en clases de educación física. Pero si un niño está más dedicado a un deporte en particular, debería tener un zapato específicamente diseñado para ese deporte.

Cuidado del calzado

Para que duren más, mantenga los zapatos limpios y reparados. Evite el desgaste excesivo de los tacones y las suelas. Déles a los zapatos una oportunidad de respirar—no lleve el mismo par dos días seguidos (rotar su uso prolonga la vida del calzado). No lleve nunca zapatos “heredados” (esto es especialmente importante para los niños).

Sello de Aceptación

La Asociación Podiátrica Médica Americana concede su Sello de Aceptación a una amplia variedad de zapatos (y productos relacionados con el calzado), a los que se ha encontrado útiles para mejorar un programa consistente de cuidado diario del pie y un tratamiento profesional regular.

La intención de estos respaldos es hacer una contribución significativa a la salud de los pies y la educación del público al respecto. Consejos para la compra

Hágase medir los pies estando de pie.
Pruébese siempre los dos zapatos, y camine por la tienda.
Compre siempre para el pie más grande; los pies raramente son del mismo tamaño.
No compre zapatos que necesiten un tiempo para “ceder”; los zapatos deben ser cómodos inmediatamente.
No se fíe del número de su último par. Sus pies crecen, y los moldes de los zapateros también cambian.
Compre zapatos por la tarde; los pies tienden a hincharse durante el día, y es mejor medirlos cuando están en ese estado.
Asegúrese de que los zapatos se ajustan bien—adelante, atrás y a los lados—para distribuir el peso. Suena elemental, pero asegúrese de que la parte más ancha de su pie se corresponde con la parte más ancha del zapato.
Elija un zapato con empeine de cuero, contrafuerte rígido, acolchamiento apropiado, y flexibilidad en la puntera.
Compre zapatos que no le aprieten los dedos, ni en la punta ni en otra parte de la puntera.
Pruébese los zapatos llevando el mismo tipo de calcetines o medias que espera llevar con los zapatos.
Si lleva alguna prescripción ortopédica—elementos recetados por un médico podiatra—debe llevarlos con usted para probarse los zapatos.
Su medico/cirujano podiatra se ha formado específica y extensamente en el diagnóstico y tratamiento de todo tipo de problemas en los pies. Esta formación incluye cada uno de los sistemas y estructuras, intrincadamente interrelacionados, del pie y la parte baja de la pierna, incluida la piel y los sistemas neurológico, circulatorio, y musculoesquelético, que comprende los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.

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